domingo, 15 de mayo de 2016

LOS JUEGOS DEL HAMBRE


Hunger Games: Los juegos del hambre, es una película basada en el libro del mismo nombre, escrito por Suzanne Collins y adaptado por la misma autora para el cine.

La saga narra la historia de Katniss Everdeen, una adolescente de dieciséis años que ha luchado durante cuatro años por mantener a su familia a raíz del fallecimiento de su padre que murió en una explosión.


La trama parece ser bastante actual, una nación poderosa  vive con lujos y riqueza gracias al sometimiento de las demás naciones, llamadas aquí distritos, en éstos se vive pobremente, trabajan mucho para los poderosos y aún así pasan hambre. Lo peor de todo es que todos los años  tiene que participar en una actividad: “Los Juegos del Hambre”.

Los juegos del hambre se celebran para recodar a las personas las consecuencias de rebelarse contra quien ejerce el poder, en este caso el “Capitolio”. De cada uno de los doce distritos, se eligen por sorteo dos jóvenes, llamados “tributos”, un varón y una mujer, que participarán en éstos juegos compitiendo todos entre sí, a base de eliminar al otro de cualquier manera posible, solo uno de ellos logrará sobrevivir. Esto no es nuevo, sabemos hoy de culturas que ofrecían el sacrificio de jóvenes para una buena cosecha, evitar catástrofes naturales, ganar alguna batalla, no desatar la furia de los dioses, etc.

Esto origina miedo y sumisión, por lo que se domina al ser en su conjunto: cuerpo y mente. Lo que se denomina “control de las masas”. Los juegos del hambre son algo natural, viene con la vida de cada persona, al nacer tienen todos la posibilidad de participar en ellos entre sus doce y dieciocho años. 

Recordemos que Sócrates fue sentenciado a muerte por su necesidad de formular preguntas que nadie podía responder y que por tanto podían desestabilizar la democracia. Algo de eso se observa en Los Juegos del Hambre, por ejemplo ¿está bien en el caso de Katniss, saltarse las leyes para asegurar la supervivencia de su familia? ¿Existe algún tipo de justificación para observar con deleite el sufrimiento de los demás? ¿Es posible distinguir lo real de lo irreal?, aquí también aparece esta cuestión como en Matrix. Al igual que Sócrates, los Juegos del Hambre nos transmiten la idea de que el sacrificio, la moral y la ética, no necesariamente conducen a una filosofía del bien común. Al contrario son las preguntas incómodas, lo que no puede responderse, lo que desestabiliza cualquier sistema.


Se perciben muchas emociones humanas, ellos no son malos, sino que les “entrenan” para matar, matan y luchan por hambre, pero todos tienen un objetivo común: la esperanza de sobrevivir, este es el único sentimiento que supera al miedo. Otras emociones humanas: el amor, la protagonista se ofrece voluntaria para salvar la vida de su hermana pequeña por amor, el instinto de supervivencia, la lealtad en circunstancias extremas, traición y violencia contra las personas, odio. 

El mundo futurista que plantea la saga nos conduce a sociedades  dominadas por estados totalitarios que condicionan, controlan, oprimen y utilizan a individuos de forma masiva, justificando el sistema de poder y jerarquía social. Es un sistema autoritario con desigualdades sociales, el modelo de sociedad que se plantea en la obra y en el film es el capitalista, en el que se impone la idea del más fuerte, es una sociedad que alberga dos realidades contrapuestas. El Capitolio gobierna de forma opresiva, es una dictadura tiránica, provocando una notable desigualdad con los distritos que gobierna.

Establece unas relaciones de amo-criado, por un lado la clase capitalista que son los ciudadanos que residen en el Capitolio, dan órdenes a la clase trabajadora, que son los habitantes de los 12 distritos, y éstos están obligados a obedecerlas. La clase capitalista gracias a la explotación a la que somete a la clase trabajadora, se ve recompensada con la riqueza y el poder, mientras que la clase trabajadora son víctimas de la opresión, la pobreza y unas condiciones miserables de vida, terminan siendo esclavos del sistema.

En Los Juegos del Hambre, vemos como el sujeto no constituye su propia realidad, por el contrario, las relaciones de la estructura constituyen esa realidad y estas relaciones son materiales (económicas) como decía Marx, no es la conciencia del hombre lo que determina su existencia sino sus condiciones materiales.

Pensar en un modelo de sociedad basado en la igualdad de oportunidades es algo ilusorio, pero no necesariamente inalcanzable, la sociedad se está revelando y está ocasionando malestares al sistema. Esto último se ve reflejado perfectamente en la tercera saga cuando Katniss se convierte en el Sinsajo, en el símbolo de la rebelión: una lucha por la libertad de una clase que durante siglos se viene oprimiendo,  una lucha contra el poder del Estado, la revolución.